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La importancia de agregar la figura de obligado solidario o aval en un contrato de arrendamiento en México

  • Foto del escritor: Alberto Medina
    Alberto Medina
  • 27 nov 2025
  • 2 Min. de lectura

Cuando se firma un contrato de arrendamiento en México, muchas personas creen que basta con establecer el monto de la renta, la duración del contrato y las obligaciones básicas entre arrendador e inquilino. Sin embargo, existe un elemento legal que puede marcar una enorme diferencia en la seguridad jurídica del arrendador: la inclusión de un obligado solidario o aval.

Esta figura, aunque a veces pasada por alto, es uno de los principales mecanismos de protección frente al riesgo de incumplimiento del arrendatario. Pero ¿qué es exactamente un obligado solidario y por qué es tan relevante?

¿Qué es un obligado solidario o aval?

El obligado solidario —también conocido como aval en la práctica cotidiana— es una persona física o moral que se compromete a responder con sus bienes y patrimonio en caso de que el arrendatario no cumpla con las obligaciones pactadas en el contrato. Es decir, si el inquilino deja de pagar la renta, causa daños al inmueble, incumple cláusulas esenciales o abandona el lugar sin liquidar adeudos, el obligado solidario debe asumir esas responsabilidades como si fuera el mismo arrendatario.

A diferencia de otros tipos de garantías, esta figura no solo respalda con una promesa, sino con responsabilidad legal directa.

¿Por qué es importante incluirlo en un contrato de arrendamiento?

Agregar un obligado solidario o aval ofrece ventajas clave para ambas partes, pero especialmente para el arrendador:

1. Reducción significativa del riesgo

El mercado inmobiliario mexicano está expuesto a impagos, ocupaciones irregulares y procesos legales prolongados. Contar con un obligado solidario disminuye este riesgo, ya que el arrendador no depende exclusivamente de la solvencia del inquilino.

2. Mayor certeza en caso de incumplimiento

En caso de falta de pago, daños o cualquier incumplimiento contractual, el arrendador puede exigir el cumplimiento inmediato al obligado solidario sin necesidad de agotar primero acciones contra el arrendatario.

3. Facilita procesos legales

En un juicio, tener un obligado solidario con datos completos y verificados simplifica los procedimientos judiciales y aumenta la probabilidad de recuperar el adeudo.

4. Filtro natural del perfil del arrendatario

Un inquilino que es incapaz de presentar un aval solvente probablemente no cuente con estabilidad económica. La figura actúa como un mecanismo de selección saludable.

¿Qué debe cumplir un buen obligado solidario?

No cualquier persona sirve como aval. Para que sea una garantía real, debe cumplir al menos con:

  • Capacidad económica comprobable

  • Bien raíz a su nombre (en algunos casos es un requisito legal)

  • Identificación oficial vigente

  • Comprobante de domicilio reciente

  • Disposición para firmar el contrato y aceptar su responsabilidad

Sin estos elementos, la figura pierde fuerza jurídica.

Conclusión

La inclusión de un obligado solidario o aval no es un requisito accesorio ni una simple formalidad: es una herramienta jurídica fundamental que fortalece la relación contractual, protege la inversión del arrendador y da estabilidad al mercado inmobiliario en México.

En tiempos donde la seguridad patrimonial es más importante que nunca, firmar un contrato de arrendamiento sin un obligado solidario es como entregar las llaves de tu propiedad con los ojos cerrados. La prevención siempre será más económica que la solución.


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